¿A qué edad dejamos de dibujar?

La mayoría de los adultos dicen que no saben dibujar, muchos de ellos hacen “dibujos infantiles” o dejaron de dibujar hacia los nueve o los diez años. Adultos competentes y con éxito en muchas otras áreas del conocimiento, se sienten ridículos a la hora de dibujar y sencillamente no lo hacen.

Es una lástima. Dibujar nos permite acceder a una parte de nuestra mente que trabaja en modo creativo e intuitivo.

Todos fuimos dibujantes

A partir del año y medio empezamos a hacer garabatos. Nos maravilla descubrir esta habilidad y la disfrutamos plenamente.

Descubrimos que podemos trazar algunas formas y que las podemos combinar. ¡Podemos representar elementos de nuestro entorno! ¡Podemos dibujar lo que queramos!

A los tres años y medio nuestros dibujos de personas empiezan a tener definidos cabeza, cuerpo, brazos y piernas. A los cuatro les dibujamos la ropa con sus detalles, y dedos en manos y pies. Nos encantan y repetimos una y otra vez nuestros dibujos favoritos.

A los cuatro o cinco años nuestros dibujos ya explican historias y solucionan problemas. Ajustamos las proporciones a lo que queremos explicar, a nuestras emociones.

Desde los cinco o seis años dibujamos paisajes a partir de una serie de símbolos que hemos desarrollado. Repetimos nuestros paisajes simbólicos hasta la saciedad: suelo y cielo, casa con puerta, ventanas y chimenea, árboles, flores, montañas, caminos, pájaros, ríos, el arco iris… Nuestro sentido de la composición es casi perfecto.

¿Qué pasa a los nueve o diez años?

Nos empezamos a interesar por los detalles para dotar de más realismo a nuestros dibujos. La composición pierde importancia, los dibujos son más inseguros que los que hacíamos de pequeños.

Los intereses y dibujos de chicos y chicas se diferencian (¿factores culturales?). Dibujamos historietas con dibujos no realistas, utilizando símbolos cada vez más sofisticados.

A partir de los diez u once años el realismo nos apasiona. El lenguaje verbal es el dominante y vemos las cosas nombrándolas primero.

Si “damos con la manera” de dibujar con realismo (un maestro dibujante, unas clases, ¡o por casualidad!), perfeccionaremos nuestro dibujo y lo podremos disfrutar el resto de nuestra vida.

Si no conseguimos plasmar con realismo, sencillamente abandonaremos el dibujo para siempre. El dibujo artístico y, en la mayoría de los casos, también el dibujo simbólico.

Dibujo artístico y dibujo simbólico

Dibujar es el conjunto de habilidades que nos permite reproducir gráficamente sobre el papel lo que estamos viendo o lo que hemos visto. Pero lo más importante, es que también nos permite plasmar lo que pensamos imaginamos, y soñamos.

El dibujo artístico es un instrumento perfecto para la expresión personal. También es un instrumento terapéutico.

Pero, ¿qué pasa con el dibujo simbólico?

Cuando abandonamos el dibujo, incluyendo los símbolos que habíamos perfeccionado, abandonamos una buena parte de un lenguaje que ya “dominábamos”, el lenguaje visual.

El lenguaje visual es la representación del pensamiento visual. La manera de representar procesos (y sus resultados) como idear, observar, analizar, sintetizar, expresar, comunicar, solucionar, crear o innovar.

El dibujo simbólico es un instrumento perfecto para dominar profundamente la comunicación y para conseguir resultados extraordinarios en los negocios y en la vida.

Según Dan Roam, los dibujos simbólicos tienen estas ventajas:

  • Son rápidos de hacer.
  • Van al grano.
  • Son cálidos e invitan a mirarlos.
  • Son humanos.
  • Son simples.

Aunque:

  • Necesitas habilidades básicas para el dibujo.
  • Pueden “robar” protagonismo al contenido en vez de potenciarlo.

Una buena noticia: dibujar es una habilidad que se puede enseñar y se puede aprender.

¿Cuándo vas a reaprender a dibujar?

Si te interesa el dibujo artístico, te recomiendo el libro Nuevo aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro, de Betty Edwards. Parte de este artículo se basa en uno de sus capítulos.

Si lo que quieres es saber más sobre el dibujo simbólico, una herramienta básica del pensamiento visual, te invito a que te inscribas en el  Curso Gratis de Dibujo para Emprendedores y Empresarios.

Soy Dibujante del Pensamiento.

Me apasiona crear y compartir herramientas y sistemas para ayudar a las personas a dominar profundamente su expresión y comunicación para que consigan resultados extraordinarios en sus negocios y sus vidas.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *